Hoyos negros
Hoyos negros
a veces por las prisas y la
rutina demandante
no los percibo.
Descubrieron como descubrí,
que en el centro de la galaxia
hay un hoyo negro super masivo.
Será por eso que a veces
me siento sin energía, desalentado.
Tengo que reconocerlo,
hoyos negros hay por todas partes.
Dejaré de pretender que no
existen; es un hasta aquí.
Tengo que sentirlos, tengo que
respirarlos y aceptarlos.
No estuviste ahí.
Te necesitaba.
Y para mi,
era injusto que la balanza siempre
estuviera inclinada para
él, ellos.
A veces quería sustituirte
nunca resultaba,
Siempre tronaban las cosas
y el hoyo negro se agrandaba.
Eras sólo una figura,
yo no tenía idea de lo que
significabas hasta ahora que
soy una figura para mi hijos.
Apenas me doy cuenta
Y lo veo ahí claro el hoyo,
el gran hoy negro, no sé si sea
super masivo.
Nunca sé si estuviste,
si me miraste, o sólo
vivías en tu ensueño.
Si pasé por tus entrañas.
Si mi belleza te alegraba.
Si mi sonrisa te llenaba de vida
como lo hacen la de mis hijos.
Ojalá no sea un hoyo negro super masivo,
ruego, de esos que se tragan
otros hoyos negros y crecen y crecen...
¡Yo no lo creo!
Creo que es importante sentirlos
como nos afectan, son invisibles
pero se sienten, se sienten hasta
en lo más profundo de las partículas.
Quizás fui huérfano o abandonado.
Pero ahora que tengo a mis hijos,
Sé que era soy luz, magia.
Sé que era soy perfecto.
Sé que era soy amor infinito.
Supernova en esa sonrisa infantil.
Sé que amaba, amé, amo sin
condiciones sin capitalismo
sin chantaje, ni medida.
Te diría que
entiendo que en tu universo
también hay hubo hoyos negros.
Pero que yo jamás me perderé
de la gran magia de mis hijos.
De mirarlos como esas
maravillosas puestas
de sol.
De como me enseñan a vivir
sin incertidumbre, en el día
a día con una gran sonrisa
y dicha de vivir y descubrir,
los más ínfimos detalles y
maravillas de la vida.
Comments
Post a Comment